Pesca de río: qué es y cómo se practica

pesca de río

Con la llegada de la primavera los ríos de todo el país reciben a miles de pescadores que se apostan en las orillas o se suben a sus botes en busca de la captura perfecta. La pesca de agua dulce en los ríos es una de las modalidades preferidas de los amantes de este deporte. Y la recompensa es más que atractiva: aproximadamente el 40% de todos los peces habitan en agua dulce, incluidas las muy deseadas truchas, carpas, black-basses o salmones.

La pesca en los ríos difiere de aquella que se realiza en lagos y embalses, donde también hay agua dulce, en una característica fundamental: aquí el agua está en movimiento. Esto influye en el tamaño y resistencia de los peces, que por norma general suelen ser más pequeños que los que encontramos en los lagos y también más luchadores; así como en la pericia que precisa el pescador. Porque no es lo mismo hacerse con un black-bass en aguas calmadas que intentar atrapar un salmón en un río con fuerte corriente. Pero al final, como en todo, a mayor esfuerzo, mayor recompensa.

Dónde pescar en ríos y arroyos

La pesca de río puede realizarse desde la orilla, un puente o en un bote sobre el agua. Para que tu jornada de pesca sea todo un éxito, te recomendamos buscar los siguientes lugares donde será más probable que encuentres esa captura deseada.

Junto a rocas, árboles flotantes y arbustos. Los peces suelen aprovechar estos rincones para descansar y protegerse de depredadores. Además, aquí el agua fluye con menos fuerza.

Saltos de agua. La fuerza del agua provoca que el alimento de los peces se hunda y genera al mismo tiempo un ‘agujero’ donde apenas hay corriente. Es por eso que el final de un salto de agua (un simple salto, una presa o incluso una pequeña catarata) suele ser un punto fantástico para sacar provecho a tu jornada de pesca. Por otra parte, hay peces que viajan río arriba para desovar y que pueden quedar atrapados en este salto.

Curvas exteriores. Aquí la corriente es más rápida, por lo que el alimento que transporta es numeroso. Las especies más resistentes buscan estas curvas exteriores para atrapar a sus presas.

pesca de río
Foto de David Tejedor Royo

Las especies más populares en la pesca de río

Algunas de los peces más atractivos para el aficionado a la pesca se encuentran, precisamente, en ríos y arroyos. Estos son los grandes protagonistas de la pesca de río.

La trucha. Un luchador nato. Perteneciente a la familia de los salmónidos y con presencia en las regiones más frías del hemisferio Norte, es uno de los peces más deseados tanto por su valor culinario (en el caso de la pesca comercial) como por el reto que supone atraparlo (en la pesca deportiva). Las truchas viven en aguas frías y limpias, de ahí que sean numerosas en los ríos de montaña. Cualquier época es buena para pescar truchas, pero entre diciembre y enero tiene lugar la freza o desove, por lo que en estos meses la población será mucho mayor.

El salmón. El gran ‘escalador’ de los ríos. Los salmones viven en aguas del Atlántico septentrional pero de octubre a enero penetran los ríos y viajan aguas arribas para el desove. En regiones como Asturias son tan populares que incluso el primer salmón de la temporada tiene nombre propio, Campanu, y suele registrar un precio de récord. El de 2017 fue capturado en el río Eo, pesaba cerca de 5,8 kilos y fue vendido por ¡9.500 euros! La fuerza que necesita el salmón para remontar los ríos hace imprescindible contar con un equipo resistente si nos queremos hacer con alguno.

El lucio. Gran depredador, originario de las zonas más próximas al Polo Norte e introducido en España a mediados del siglo XX con fines deportivos, el lucio suele encontrarse en tramos medios de ríos caudalosos, como el Guadiana, el Esla o el Pisuerga, nadando muy cerca de la orilla. La freza de esta especie tiene lugar entre abril y mayo. El lucio es, por otra parte, estrella de los embalses junto al black-bass.

La carpa. Originarias de Asia, las carpas son frecuentes en los cursos medios y bajos de los ríos caudalosos, donde las aguas son tranquilas, profundas y cálidas. La peculiaridad de este pez, que se alimenta aspirando lo que se encuentra más próximo a su boca, ha dado lugar a una técnica de pesca propia, el carpfishing, que consiste en atar el anzuelo al cebo dejándolo al descubierto y a cierta distancia.

carpas en río

Los ríos más frecuentados por los pescadores

El mapa de ríos de la Península Ibérica donde se pueden capturar buenos ejemplares es extenso. El Ebro, por ejemplo, el más caudaloso de todos ellos, se convierte a su paso por Tortosa es uno de los rincones preferidos de los pescadores, que pueden encontrar en sus aguas black-basses, carpas, luciopercas o sirulos, entre otras muchas especies.

Para los aficionados a las truchas, el Baztán-Bidasoa en Guipúzcoa y Navarra, el Río Negro en Zamora o el Jerte en Extremadura son destinos seguros. Y los mejores salmones, o al menos los más numerosos, se encuentran, casi siempre, en el Nalón-Narcea de tierras asturianas.

 

Y ahora que ya conoces más detalles de la pesca de río, ¿te animas a practicarla?

Noticias relacionadas