Pesca submarina: las mejores técnicas

pesca submarina

Poco a poco la pesca submarina va ganando adeptos en España. El hecho de ser el pescador quien elige la presa en lugar de dejar que el azar o el tipo de cebo sean los protagonistas, resulta muy atractivo. Si a ello le sumamos la belleza de los fondos marinos, no resulta extraño que esta práctica tenga cada vez más seguidores. ¿Te interesa la pesca submarina? Si quieres iniciarte en un mundo apasionante, que combina riesgo con pericia y resistencia, sigue leyendo, en Costa del Mar te damos las claves para que descubras todo lo que necesitas conocer sobre la pesca submarina.

Lo primero que hay que tener en cuenta antes de adentrarse en esta práctica es que la seguridad es la base en torno a la que debe girar todo. Por lo tanto, es importante minimizar los riesgos en cualquier inmersión. Por ello, debemos tener en cuenta que con una inmersión breve podemos lograr atrapar una presa, que encontrarse en perfecto estado de salud es imprescindible (ojo con los catarros, los pulmones son muy importantes) y que al menor atisbo de frío debemos dar por finalizada la actividad.

Apnea

En la mayor parte de lugares de nuestro territorio donde se practica este estilo de pesca está prohibido el uso de botellas de oxígeno para no arrasar con los ecosistemas marinos. Habitualmente se pesca en apnea, es decir, aguantando la respiración. Sin embargo, tampoco es necesario que seamos capaces de realizar apneas muy largas. Un error común es creer que a mayor aguante, lograremos descender más metros y nos haremos con más capturas. Esto es totalmente falso. La pesca submarina se caracteriza por la destreza a la hora hallar y capturar presas, con 30 o 40 segundos de inmersión es más que suficiente. Además debemos de tener presente que el peligro más grande de la pesca submarina es entrar en síncope, por lo que no debemos ir nunca al límite y a la vez hemos de tener siempre en cuenta que a mayor profundidad soportaremos una mayor presión y por consiguiente mayores riesgos.

Lastre

Una vez que conocemos el tiempo que podemos pasar bajo el agua sin tomar aire, debemos de descubrir cuánto somos capaces de descender. La pesca submarina abarca desde la pesca en la superficie (pesca a la espuma) hasta la pesca profunda que se desarrolla a partir de los 25-30 metros. Es importante no correr ningún peligro innecesario e ir aumentando las distancias poco a poco.

Cada persona necesita un lastre diferente. Suele decirse que por cada 10 kg de peso se añade 1 kg de plomo, aunque hay otros factores importantes como la forma física que tiene cada uno o que el neopreno a partir de ciertas profundidades en lugar de ayudar a flotar, pesa y acelera el descenso (debido a la compresión). Para no tener que sortear un mayor número de variables peligrosas es interesante el uso de un péndulo.

Un péndulo es una plomada que va unida a una boya mediante una cuerda, gracias a él podemos hacer un descenso rápido y podemos soltarlo para subir de nuevo con más facilidad.

A todo lo dicho con anterioridad hay que sumarle el concepto de acuicidad. O dicho de otra forma, la comodidad que sentimos bajo el agua que motiva un gasto de energía menor por nuestra parte. En definitiva, la sensación literal de sentirnos “como pez en el agua”. Si nuestra acuicidad es elevada es más sencillo que aguantemos más tiempo bajo el agua o que alcancemos una mayor profundidad con menos número de aletazos o menos lastre. Lógicamente es algo que se incrementará medida que vayamos ganando experiencia.

El agua, la meteorología y el entorno

Conocer los partes meteorológicos es un punto muy importante para practicar la pesca submarina. El tamaño de las olas, los temporales, la turbidez del agua o la mar en calma podrán saberse de antemano ayudándonos a conocer el “terreno” sobre el que vamos a movernos.

Es fácil comprender que si hay mucho viento, el oleaje es mayor y las capturas son más difíciles. Aún así, algunas especies prefieren estas condiciones para moverse por las profundidades, así que estará en nuestras manos elegir qué momento nos resulta más beneficioso para nuestros intereses. De todos modos es importante saber que si la dirección del viento coincide con la dirección del oleaje, el mar será más peligroso y que si las olas son muy grandes será muy peligroso llevar a cabo la actividad. Además en las zonas de desembocadura de ríos y rías, ante un episodio de lluvias pueden estar muy turbias lo que impedirá una correcta visibilidad. Por último, hay que tener en cuenta que los días de mar de fondo (es el mar que se creó con un temporal mar adentro y que llega con inercia a la costa) es muy peligroso realizar pesca submarina.

En el agua hay mucho más que peces. Debemos tener cuidado con otros aparejos de pesca (especialmente si son de enmalle como las relingas, pero también con los palangres). Nuestro propio equipo podría enredarse con ellos provocando que nos llevásemos un gran susto. A su vez hemos de tener cuidado, con las embarcaciones que se encuentren por la zona, que no siempre respetan los 25 metros respecto a nuestra boya marcados por ley.

pesca submarina con arpón

Documentación

Hay mucha controversia a cerca de los requisitos legales que se deben cumplir para practicar la pesca submarina debido a que la legislación varía en función de la comunidad autónoma en la que se realice (por ejemplo en Canarias se corresponde con la segunda clase de licencia deportiva). Suele ser habitual un certificado médico en el que se indique que estás en perfectas condiciones para la práctica, una licencia de pesca submarina (diferente para cada comunidad), un seguro de responsabilidad civil (que acostumbra a ir incluido en la licencia federativa) y la propia licencia federativa que es el punto más polémico ya que en ninguna ley se exige este requisito, pero dado que las federaciones son las encargadas de la legislación, indirectamente es obligatorio tenerla.

Equipo

La variedad de equipos de pesca es abismal. Sin embargo, hay puntos que podemos tener en cuenta. A la hora de adquirir un arpón o fusil debemos saber que según la legislación deben de ser propulsados por medios mecánicos (gomas, muelles o aire comprimido) o por la mano (lo que incluye al imprescindible cuchillo). Además debemos conocer que la pesca está limitada a 7 kg por persona y día y de 25 kg en el caso de túnidos como el pez espada, hecho que nos ayudará a decidirnos a la hora de comprar la bolsa atrapa peces.

La máscara de buceo, las aletas y el tubo de respiración o snorkel dependen exclusivamente de nuestro gusto o comodidad. Aunque en el caso del traje de neopreno intervendrán varios factores en su elección. Si nuestra pesca no es muy profunda con un traje de 5 mm de grosor debería ser suficiente, en caso contrario deberíamos pasarnos a uno de 8 o 9 mm (teniendo en cuenta que este grosor requerirá una mayor descompresión posterior). Asimismo, tanto el cinturón lastrado como la boya o plancha deberán adaptarse a nuestras demandas dado que de ellos depende en gran medida nuestra seguridad.

Por último un reloj sumergible que indique la profundidad a la que nos encontramos o una linterna son elementos que nos facilitarán la vida durante nuestras inmersiones.

La pesca submarina es un deporte apasionante. Realizarla teniendo respeto por el medio y por nuestra seguridad depende de nosotros mismos. Del mismo modo que llevarla a cabo con compañía siempre garantizará una mayor protección, disminuirá los riesgos y te permitirá disfrutar de los sonidos y colores del mar.

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