El puente que destruyó el Katrina, reutilizado como arrecifes

destrucción del Katrina

Ya han pasado once años del huracán Katrina y mientras los habitantes del sur de Luisiana están listos para dejar atrás el devastador daño provocado, otros lo dejan… debajo. Los pescadores de caña de Luisiana que buscan gallineta nórdica y róbalo en las orillas del lago Borgne tienen bajo sus pies los restos de la destrucción causada por el huracán.

El puente de doble calzada que conectaba Nueva Orleans con Slidell a través del lago Pontchartrain, y a quien los locales conocían como los Vanos Gemelos, sufrió el duro golpe del Katrina en 2005 y con el tiempo la vieja estructura fue sustituida por un puente más ancho y más alto, aquel por el que miles de viajeros cruzan hoy a diario. Afortunadamente, defensores de la restauración del litoral en Luisiana, así como la oficina estatal de transporte y desarrollo, encontraron un tesoro en lo que el Katrina destruyó. En lugar de enviar los restos del viejo puente a un vertedero o pulverizarlos para hacer carreteras, funcionarios del Estado, grupos de conservación y pescadores con visión de futuro tramaron un plan para quebrar el hormigón y usar los pedazos para construir arrecifes artificiales que protegieran hábitats cruciales.

Desde 2011, y a muy poca distancia de los nuevos vanos gemelos, han sido construidos tres arrecifes -incluido uno que lleva el nombre de Dudley y Kim Vandenborre, dos leyendas del lago Pontchartrain- con pedazos de hormigón del tamaño de un ladrillo que pertenecían a la vieja estructura. La mayor parte de los restos de aquélla, sin embargo, se encuentran un poco más lejos al este, en el Orleans Landbridge, un puente de tierra que separa el lago Pontchartrain del lago Borgne y que contiene algunos de los hábitats más importantes de la zona para las poblaciones de gallinetas, truchas manchadas y aves acuáticas.

ave en lago pontchartrain

El puente terrestre, condenado a desaparecer

Este puente terrestre pierde unos dos metros y medio de terreno al año desde hace varias décadas, según los informes de la autoridad para la protección y recuperación de costas de Luisiana (la Louisiana Coastal Protection and Restoration Authority, CPRA) y el Servicio Geológico de los Estados Unidos (United States Geological Survey). La erosión y la intrusión de agua marina que provocan los canales de navegación construidos en el río Mississippi, junto al hundimiento natural del terreno y la acción del oleaje, se han llevado parte de la orilla occidental del lago Borgne, convirtiendo lo que antes era un ecosistema saludable en un pantano cada vez más poroso y fracturado. La fuerza del Katrina también arrasó en su día miles de kilómetros cuadrados de marismas y de litoral, incrementando el riesgo de un hábitat que ya estaba en peligro.

Por eso, la CPRA prescribió una serie de proyectos para crear humedales y proteger la costa, y de esta manera parar la invasión del puente terrestre por parte de las aguas del lago Borgne, lo que permite preservar esa combinación única de agua dulce y salada que resulta esencial para la supervivencia de la flora y fauna de su vecino el lago Pontchartrain. Lo habitual en estos casos hubiera sido traer desde las montañas de Kentucky y Ohio, y a través del río Mississippi, rocas de hasta el tamaño de un coche.

Funcionarios municipales y estatales vieron que podían ahorrar en costes si utilizaban el hormigón procedente de los Vanos Gemelos destruidos por el Katrina, y que se encontraba a sólo 15 kilómetros, en lugar de transportar piedras desde una distancia de casi 1500 kilómetros.

Así, cerca de 220 toneladas de hormigón fueron extraídas de los vanos y pilares hundidos en el lago Pontchartrain. Los pedazos se cubrieron con mallas de tela geotextil para formar un colchón extendido a lo largo de los casi 13 kilómetros de ribera que tiene el lago Borgne entre Bayou Bienvue y Alligator Point. Más que formar una barrera de rocas entre el agua y la tierra, estos colchones, al colocarse semisumergidos, configuraron una nueva orilla más resistente a la acción de las olas que al saltar el muro de piedra continuaban erosionando las orillas.

pez en lago

Nuevo hogar para peces y aves

Además de estabilizar la ribera, reduciendo poco a poco la invasión de agua marina, y de ayudar a impulsar el regreso de las plantas acuáticas necesarias para la supervivencia de peces y patos, los colchones se han convertido en refugio para gallinetas y aves costeras. Y usando el hormigón de los Vanos Gemelos en lugar de  la caliza de las montañas, el CPRA y el distrito de Orleans han ahorrado cerca de 11 millones de dólares – casi 10 millones de euros-. El proyecto ha costado un total de 31 millones y la construcción finalizó en 2014.

Un año después, cuando se cumplía el décimo aniversario del paso del Katrina, el agua clara del lago cubría los colchones haciendo posible que los pescadores vieran bancos de peces alimentándose de algas. Gallinetas y bajos se congregaban en la unión de dos colchones para tenderles una emboscada a sus presas, mújol y sábalos atlánticos. Grupos de gallinetas también patrullaban en los huecos entre los acolchados, abiertos para permitir el flujo de las mareas dentro de los pantanos y marismas.

Los efectos del huracán Katrina aún son visibles en muchos lugares. Pero su crueldad fortaleció el deseo de las gentes de Luisiana de convertirse en personas más fuertes y con mejores recursos. Si bien la tormenta destruyó la conveniente vía de los Vanos Gemelos, el ingenio de Luisiana se aseguró de que el icónico y viejo no cayera en desuso.

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